10 cosas que debes saber antes de hacerte autónomo

En estos momentos nuestro país cuenta con más de tres millones de autónomos afiliados a la Seguridad Social, un dato que empieza a recordarnos a las cifras previas a la crisis. Y es que, si a un colectivo ha afectado especialmente la recesión económica, ese ha sido el de los trabajadores por cuenta propia, que han luchado por mantenerse a flote con todas las papeletas en su contra.

No obstante, la crisis también ha sido el escenario en el que han comenzado su actividad miles de nuevos autónomos, que han encontrado en el autoempleo la oportunidad profesional que estaban buscando. Solo en el pasado mes de mayo se registraron 14.014 nuevas altas de autónomos en España, lo que sin duda es una noticia excelente para el sector.

¿Estás pensando en hacerte autónomo y quieres conocer los requisitos y las ventajas e inconvenientes que supone darse de alta? En Kredito24 te contamos diez cosas que debes saber antes de dar este paso.

1. Deberás pagar una cuota mensual para poder trabajar por cuenta propia

En España, los autónomos deben pagar una cuota a la Seguridad Social de carácter mensual que se calcula sobre la base de cotización o la cifra de dinero que el autónomo estima que va a cobrar. Existe un mínimo y un máximo al que atenerse, que es establecido cada año por el propio Gobierno.

En 2016, la base mínima de cotización es de 893,10 euros, y la cuota de autónomos de este año para la base mínima de cotización es de 267,03 euros mensuales.

2. Existe una tarifa plana para nuevos autónomos

Desde el año 2013 contamos con una bonificación muy importante para los nuevos trabajadores que se dan de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Se trata de una tarifa plana para nuevos autónomos, que reduce la cuota a 50 euros durante los seis primeros meses, y va creciendo progresivamente durante el periodo posterior de la siguiente manera:

  • Primeros 6 meses de actividad: 50 euros.
  • Del 7º al 12º mes: 133,52 euros.
  • Del 13º al 18º mes: 186,92 euros.

3. Ganes lo que ganes, debes darte de alta como autónomo

No importa el volumen de dinero que ingreses al mes, la legislación de la Seguridad Social es clara en este aspecto: si realizas una actividad económica de forma habitual, personal y directa, a título lucrativo, estás obligado a darte de alta como autónomo. Es decir: debes empezar a cotizar desde el primer día en que inicies tu actividad.

4. Deberás darte de alta primero en Hacienda y después en la Seguridad Social4. Deberás darte de alta primero en Hacienda y después en la Seguridad Social

Si te has decidido y  quieres empezar a trabajar como autónomo, lo primero que debes hacer es visitar la oficina de Hacienda y darte de alta en el Censo de Empresarios a través del modelo 036 o 037, que tienes disponibles en la página web de la Agencia Tributaria. Una vez hecho esto, dispones de un plazo de un mes para formalizar tu alta como autónomo en la Seguridad Social, rellenando el modelo TA.0521.

5. Ser autónomo es compatible con el trabajo por cuenta ajena

Puedes trabajar por cuenta ajena en una empresa privada o en la Administración Pública y, aparte, tener tu propio negocio como autónomo. Y es que, en España, es posible cotizar en dos regímenes distintos, aunque es cierto que existen ciertas empresas que exigen exclusividad.

6. Calcula tus tarifas teniendo en cuenta el IVA y el IRPF

Como autónomo, deberás incluir en tus facturas dos impuestos fundamentales: el IVA y el IRPF. El porcentaje de ambos dependerá del tipo de actividad a la que te dediques y de tu volumen de ingresos, respectivamente, y es muy importante que los tengas en cuenta a la hora de establecer tus tarifas para obtener las ganancias que consideras justas por tus productos o servicios.

7. Deberás pagar el IVA trimestralmente

Una vez que te registres como autónomo estarás obligado a realizar una declaración trimestral del IVA, presentando el modelo 303 en los meses de enero, abril, julio y octubre, e ingresando la cantidad correspondiente en la cuenta del Estado.

Si no cuentas con demasiados clientes, quizás puedas encargarte tú mismo de este procedimiento y así ahorrarte gastos. Sin embargo, si tu volumen actividad es importante, puede ser recomendable que contrates los servicios de un asesor fiscal que te eche una mano con estos temas y así te quedarás más tranquilo.

8. El acceso al paro, como autónomo, es más complicado

Desde el año 2010 existe lo que se conoce como prestación por cese de actividad, que permite a los trabajadores que coticen por ella cobrar una suerte de ‘paro para autónomos’ una vez que hayan dejado de trabajar. Pero las cosas no son tan fáciles como parecen porque, para poder beneficiarse de esta prestación, además de cotizar por ella, los autónomos deben cumplir toda una serie de requisitos como haber cotizado los doce meses anteriores, estar al corriente de todos los pagos, no tener la edad para jubilarse, justificar un fin de actividad involuntario y suscribir un compromiso de actividad con el que muestran su intención de volver a integrarse en el mercado laboral.

9. La pensión de un autónomo es más baja que la de un asalariado

Según un estudio de la Federación de Organizaciones de Profesionales, Autónomos y Emprendedores (OPA), la pensión media de un trabajador del Régimen General es de 988,82 euros, mientras que la pensión media de un autónomo, al cierre de 2015, alcanzaba tan solo los 623,42 euros. Hablamos de una diferencia nada desdeñable de alrededor de un 30 %.

Es importante contar con un colchón económico al inicio de la actividad

10. Es importante contar con un colchón económico al inicio de la actividad

Los comienzos siempre son difíciles y por eso es recomendable contar con un colchón económico que nos permita salir al paso de cualquier contratiempo que pueda surgir durante los primeros meses de actividad como autónomo.

Si no contáramos con este dinero, también podríamos valorar la opción de pedir un préstamo inmediato, para obtener hasta 750 euros en cuestión de minutos y poder hacer frente a todas nuestras obligaciones económicas.

Al final, lo más importante es tener ganas y perder el miedo de lanzarse a la aventura. Ya sabes: quien no arriesga, no gana.

*Por favor ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.

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