Pasos antes de cambiar de trabajo

Cambiar de trabajo

Uno de los factores que se suelen tener en cuenta para medir la buena salud del mercado de trabajo es la movilidad que se produce dentro del mismo por voluntad propia del trabajador. Desde el inicio de la recuperación económica, este factor ha tenido en España una evolución muy positiva, tal y como refleja, por ejemplo, el último Índice de Dinamismo Laboral, un análisis elaborado por la escuela de negocios IESE a partir de los datos recolectados y medidos por la empresa tecnológica Meta4.

Dicho estudio revela que “el número de trabajadores que han abandonado voluntariamente sus puestos de trabajo se ha multiplicado por seis entre 2010 y 2017”, llegando en el tercer trimestre del año pasado a un máximo del 22,8%. Es decir, más de uno de cada 5 empleados que tienen trabajo estable cambian de empresa de motu propio para iniciar una nueva aventura en su trayectoria laboral.

Más de uno de cada 5 trabajadores cambian de empresa de manera voluntaria, según el último Índice de Dinamismo Laboral que elabora IESE y Meta4

Tal vez éste sea tu caso durante 2018, y por varios motivos que no son incompatibles entre sí. Por ejemplo, el deseo -bien meditado- de iniciar una nueva etapa profesional en otro sector diferente; la oportunidad de tener un ascenso laboral imposible de lograr en tu empresa actual; una mejora salarial atractiva; o una serie de mejoras en las condiciones de trabajo.

Este tipo de cambios no son automáticos ni se puede hacer a la ligera, sino que requieren una serie de protocolos, fundamentalmente legales, pero también ligados a las buenas prácticas (algunos hablarán de “buenas formas”) que requieren las relaciones entre empleados y empleadores.

Cómo acertar a la hora de cambiar de trabajo

Para empezar, es básico no realizar ningún tipo de gestiones relacionadas con tu deseo de cambiar de trabajo durante tu horario laboral actual, ni tampoco utilizando equipamiento de la empresa. Las búsquedas de ofertas de empleo, y la realización de entrevistas, exclusivamente en tu tiempo libre y utilizando tus propios medios. No cometas el error de utilizar, por ejemplo, el ordenador de empresa para rastrear en busca de ofertas de empleo: no es una buena práctica y, además, podrías buscarte problemas de carácter legal, por el uso inapropiado de material de la empresa.

Cambiar de trabajo

Una vez que ya tengas una propuesta en firme para sumarte a un nuevo proyecto laboral, debes analizarla detenidamente para cerciorarte de que te compensa el cambio. En caso de duda, es recomendable pedir opinión a amigos o conocidos que trabajen en el sector. Lo ideal sería, por supuesto, conocer a alguien que ya sea empleado de la empresa que te ha ofrecido un nuevo puesto, para tener una visión más próxima sobre aspectos como el ambiente laboral o las oportunidades de desarrollo profesional.

Si ya has decidido dar el salto, llega el momento de comunicar tu decisión a tu actual empresa, para ello debes atenerte a lo que dice el Estatuto de los Trabajadores, que en su artículo 49 establece que cuando la extinción del contrato laboral se produce por “dimisión del trabajador” este último debe avisar a la empresa. Cuando el periodo de preaviso no venga recogido en el convenio colectivo, éste deberá ser “la costumbre del lugar”. La práctica más extendida es que este preaviso es de 15 días.

Si no se respeta ese periodo de preaviso, la empresa puede descontar al trabajador, en concepto de daños y perjuicios, los días de preaviso no respetados. Y se lo descontará del finiquito. Además de esta consecuencia económica, incumplir esta práctica también puede acarrear al empleado cerrarse una puerta de cara al futuro,  pues en el mundo laboral, los caminos son a veces de ida y vuelta.

Por otra parte, hay veces que en el último momento el trabajador que ya ha puesto en marcha el cambio de empresa, puede arrepentirse y desear quedarse en su puesto actual. En este caso, la buena noticia es que puedes echarte atrás y la empresa no puede negarse a que continúes trabajando para ella. Una sentencia del Tribunal Supremo de 2012 establece que “retractarse de la dimisión preavisada mientras la relación jurídica continúe existiendo: en definitiva, que el trabajador -al igual que el empresario cuando preavisa un despido- tiene derecho a reconsiderar su decisión, siempre que lo haga antes de la fecha en que la misma debía producir su normal efecto extintivo”. Y si la empresa se niega, se declarará despido improcedente.

“El trabajador puede retractarse de la dimisión preavisada mientras la relación jurídica continúe existiendo”, establece una sentencia del Tribunal Supremo que ha sentado jurisprudencia

Si finalmente das el salto definitivo y cambias de trabajo y hacerlo te genera algún gasto extra -ropa, equipamiento informático, etcétera- con el que no contabas, una buena idea puede ser recurrir a un crédito personal rápido. Consulta toda la información sobre préstamos online en la web de Kredito24 sin ningún tipo de compromiso.

*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.