Cómo lidiar con una gran deuda

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El hábito de vivir por encima de nuestras posibilidades es extremadamente peligroso. Es fácil gastar si tiramos de la tarjeta de crédito, pero no somos al 100% conscientes de que ese dinero pertenece al banco y tarde o temprano tendremos que pagarlo. Las tarjetas de crédito son especialmente sensibles porque pueden dar acceso a una gran cantidad que se puede usar en cualquier momento, pero cómo se hace frente a una gran deuda que hemos adquirido casi sin darnos cuenta. Aquí lo analizamos.

Qué hacer cuando estás sumido en una gran deuda

Los máximos de deuda de los hogares españoles se vieron reflejados en el año 2010 cuando la deuda de las familias representaba el 85% del PIB. Esta deuda ha caído hoy hasta el 59% del PIB, y se sitúa en la media europea. Esta deuda no solo hace referencia a las cantidades prestadas por los bancos a modo de tarjetas sino también a préstamos hipotecarios, que se suma a lo que las familias tienen que devolver de forma mensual. Un gasto tras otro que nos hace estar sumidos en deudas. Ante una situación de deuda excesiva hay varias formas de responder:

1. Ignorar los pagos, la vía más arriesgada

Hay personas que se enfrentan a los problemas ignorándolos y de la misma forma responden cuando se ven en una espiral de deuda. Parece fácil ignorar las llamadas reclamando los pagos y parecer inaccesibles, pero antes de optar por esta vía, hay que destacar que negarse a pagar una deuda es una violación civil y conlleva responsabilidad penal. La negativa al pago puede dar lugar a una demanda y según lo que se haya firmado en el contrato de la tarjeta de crédito o del préstamo hipotecario, se responderá con un reembolso forzado de las deudas con los fondos o bienes disponibles.

Entre las sanciones se puede dar un embargo de los ingresos regulares del que debe dinero. Otra sanción que puede darse es una multa. Y por último hay que tener claro que esta situación es perjudicial para el historial crediticio del usuario, que puede verse incluido en una lista de morosos y encontrarse que el día de mañana pueden dejarle de ofrecer hasta servicios básicos como una línea telefónica por estar en esta situación.

2. Reestructurar la deuda

Una solución pacífica a los problemas es la reestructuración de la deuda. El prestamista está en todos los casos interesado en cobrar los fondos prestados y, por lo tanto, no es rentable para él llevar las relaciones con el cliente a casos extremos que involucren juicios. En la mayoría de los casos, los prestamistas están listos para ofrecer opciones de reestructuración de la deuda que pueden suponer:

  • Reducir los pagos mensuales. Esto hará que las cuotas sean más pequeñas pero se pagarán por más tiempo.
  • Cambiar la estructura del plan de pagos. Un pago mensual puede ser reemplazado por un pago único de 2-3 meses. La fecha de pago también se puede cambiar.

La opción elegida dependerá en gran medida de las circunstancias y posibilidades del cliente. Para llevar a cabo la reestructuración de la deuda, es suficiente contactar al banco con el que tienes la deuda. Simplemente dile al gerente por qué no puedes, por ejemplo, a partir del próximo mes, cumplir con tus obligaciones de deuda. Es mejor contactar con anticipación, antes de la aparición de retrasos reales. Este será un punto a tu favor.

3. Otras opciones

Otras vías posibles antes deudas grandes o varias deudas serían la reunificación de deudas o el aplazamiento de pago.

  • La reunificación se trata de pedir un nuevo préstamo de dinero que cubra inmediatamente la deuda existente.
  • El aplazamiento es simplemente ‘comprar tiempo’, es decir, se paga alguna cantidad por no pagar la deuda en el plazo acordado, si no pagarla más tarde.

*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.