Tácticas para controlar las compras compulsivas

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Hacer compras compulsivas puede llegar a convertirse en una adicción, y por tanto en un problema, si lo hacemos asiduamente. No hablamos de poner freno al deseo irrefrenable de comprar un bolso con el que ha habido amor a primera vista y además está a un 40% de descuento, pero sí de plantearnos que tenemos ese problema cuando esos enamoramientos ocurren tres o cuatro veces (o incluso más) a la semana.

Según un informe de la Unión Europea sobre la Adicción al Consumo recogido por cuidatusaludemocional.com, hasta un 3% de los europeos son víctimas las compras compulsivas. Además, el 33% de las personas que practican las compras compulsivas lo hacen sin ser conscientes de que tienen una adicción.

El perfil del comprador compulsivo suele ser el de una mujer entre los 30 y 40 años, siendo las principales compras compulsivas de ropa, el calzado, las joyas y los productos de belleza.

En este sentido, los psicólogos consultados por las diferentes publicaciones que han tratado este tema coinciden en señalar que la adicción a las compras compulsivas es un problema que afecta principalmente a las mujeres. Las proporciones de las que se hablan son de nueve mujeres frente a un hombre, si bien el argumento que explica estas conclusiones es que ellas tienen menos reparo en pedir ayuda psicológica, puesto que suelen ser más conscientes que ellos de su desorden.

Datos del Centro de Adicciones de Barcelona señalan que el mayor número de afectadas oscila entre los 30 y los 40 años, “aunque el auge de las nuevas tecnologías ha originado una nueva clase formada por adolescentes cuya única forma de ocio es salir a adquirir el último videojuego que ha salido al mercado”. Además, según enfemenino.com las cuatro principales compras compulsivas tienen que ver con la ropa, el calzado, las joyas y los productos de belleza.

¿Qué son las compras compulsivas?

Un estudio de la doctora Isabelle Chereau, del Centro Hospitalario Universitario Clermont-Ferrant (Francia), son una obsesión por las compras, con gastos frecuentes y repetidos por objetos que a menudo son inútiles y que suelen sobrepasar la capacidad económica. Otros psicólogos se refieren a ellas como una ‘adicción sin producto’ o una ‘toxicomanía sin drogas’.

Al igual que en otros tipos de adicciones, los compradores compulsivos buscan consuelo en sus compras; una satisfacción instantánea que una vez pasada, da lugar a la decepción por haber caído una vez más en un comportamiento que no desearían haber realizado. Para evitar esta decepción se vuelve a comprar en otro intento de sentirse mejor, cayendo así en un círculo vicioso que puede tener consecuencias muy graves: desde el sobreendeudamiento hasta la depresión.

Cómo evitar las compras compulsivas

Aunque el primer y más sabio consejo que te podemos dar si te reconoces como un comprador compulsivo es pedir ayuda profesional y visitar a un psicólogo, en Kredito24 queremos proponerte una serie de consejos o tácticas, basados en publicaciones como Expansión, WikiHow, Cuida Tu Salud Emocional o Centro de Adicciones de Barcelona, en otros, para ayudarte a controlar esa convulsión.

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  1. Planifica tus compras. No salgas a la calle con la intención de comprar a lo loco. Si necesitas llenar la despensa, haz lista de la compra. Si vas a adquirir un jersey, busca por Internet el que más te guste y ve a tiro fijo. Si el cuerpo te pide azúcar, con entrar en una sola tienda de chuches es suficiente. Es decir, evita tentaciones que sabes que te harán pecar.
  2. Paga siempre en efectivo. Las tarjetas de crédito están muy bien para ciertas cosas, pero pueden ser un problema para un comprador compulsivo. Si no tienes control, la capacidad de comprar a base de pasar banda magnética sin ver en el momento como bajan tus finanzas, se acaba convirtiendo en una trampa.
  3. No vayas de compra cuando estés triste. Las compras compulsivas proporcionan placer inmediato y un estado depresivo puede llevarnos a adquirir mucho más de lo que compraríamos en un momento más positivo, como si por comprar y acumular cosas materiales nuestra vida fuera a ser mejor.
  4. Siempre ve de compras acompañado. Con alguien que te conozca, en quien confíes y que pueda ayudarte a controlar tus impulsos compulsivos de compra.
  5. Potencia tu estilo. Si te reconoces como un comprador compulsivo, es probable que tengas en casa varias cosas sin estrenar y aún con la etiqueta puesta. Cuando sientas ansiedad por salir de compras, pruébate todo aquella que tienes sin estrenar; úsalo, prepara nuevos outfits, ponlo más a la vista que el resto de tus cosas… Cualquier truco es bueno con tal de que te des cuenta de que no necesitas volver de tiendas al menos en una temporada, ¿no?
*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.