Cómo conseguir un crédito fácil

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Una de las consecuencias que todavía persisten de la última gran crisis económica española, la que se inició, con carácter oficial, en 2008, es la restricción de acceso al crédito por parte de los ciudadanos en las entidades financieras tradicionales. Y es que, pese a la bajada de los tipos de interés auspiciada por el Banco Central Europeo y a la mejora de los datos macroeconómicos de España -entre ellos, la reducción de las cifras del paro o los índices de morosidad-  tanto a  los bancos como a las cajas de ahorro y otras entidades financieras especializadas en créditos al consumo y financiación de compra de vehículos, les ha costado abrir el grifo. Y cuando lo han hecho, ha sido con más obstáculos para los prestatarios (Se recomienda leer aquí: Prestamista y prestatario: diferencias).

Es decir, la barra libre que se vivió durante buena parte de la década pasada ha quedado sumida en el rincón de la historia económica de nuestro país. Ahora, tanto a particulares como a empresas, se les exigen, con carácter general, más avales, más garantías y más documentación adicional para probar la solvencia y el historial financiero solicitante. Por no hablar del portazo que da el banco o caja de turno cuando resulta que el nombre del solicitante está en el fichero de ASNEF.

En definitiva, una pesadilla burocrática cuando se trata de pedir un préstamo de una modesta cantidad. De ahí que muchos consumidores hayan optado en los últimos años por resolver problemas de urgencia -el pago de una factura, la avería del coche- gracias a los préstamos rápidos.

Las características de un crédito fácil

Los créditos fáciles, dirigidos fundamentalmente a consumidores particulares, se caracterizan, según el Banco de España, “por reducir al mínimo los trámites y gestiones necesarios para su concesión, es decir, por la rapidez con que el interesado recibe contestación a su solicitud”.

Salvo excepciones, la mayor parte de este tipo de préstamos son concedidos por entidades que operan exclusivamente a través de internet y que cuentan con un proceso automatizado para valorar la solvencia del solicitante y para aprobar o no, de este modo, la concesión del crédito. Un buen ejemplo de ello es Kredito24, que tiene como valor añadido frente a sus competidores su algoritmo capaz de decidir en pocos minutos la concesión de un préstamo. (Lectura recomendada: Qué diferencia a Kredito24 de sus competidores).

Los créditos fáciles rápidos reducen al mínimo los trámites y gestiones necesarios para su concesión, recuerda el Banco de España

El Banco de España también señala que la burocracia que normalmente requieren las entidades de créditos rápidos es bastante limitada, en relación con la profusión de documentos que solicitan los prestamistas tradicionales: “suele ser suficiente contar con el DNI, nómina algún recibo que acredite la residencia del solicitante y datos de la cuenta en la que se ingresará el dinero”, amén de cumplimentar “un sencillo formulario”.

crédito fácil A la rapidez y a la comodidad, un crédito fácil suele sumar otras dos características: la flexibilidad -algunas entidades permiten alargar el plazo de amortización del préstamo– y la confidencialidad, pues, a diferencia de bancos y cajas, uno no tiene que dar explicaciones de para qué necesita el dinero. En el caso de Kredito24 es así, pues la relación con sus clientes se basa en la confianza mutua.

*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.