08/04/2015

¿Cuál es el mejor espacio de trabajo para un ‘freelance’?

Cada vez son más los trabajadores que apuestan por tener un negocio propio y establecerse como autónomos. Como los comienzos de todo autónomo son duros, una de las preguntas que estos más insistentemente se hacen a la hora de plantear un plan de negocio es la siguiente: ¿dónde es mejor trabajar? Contestar a esta pregunta no es cuestión fácil y sobre ella se abren tres vertientes: hacerlo desde casa, hacerlo en una oficina propia o buscar un sitio compartido o, como ahora se conoce, un coworking.

¿Hogar u oficina?

Muchos freelance escogen como una de las primeras opciones el trabajo desde casa. Es una buena alternativa porque es barata y porque gracias a ello lo tienes más sencillo para compatibilizar vida profesional y personal. Sin embargo, las cosas no son lo que parecen. Y es que vivir encerrado entre las cuatro paredes que son al mismo tiempo tu casa y tu centro de trabajo puede convertirse en molesto cuando descubres cosas de las que hasta ahora en tu vida cotidiana ni te habías percatado: ruidos molestos, puertas que se abren, vecinos que discuten en los descansillos, obras… y a ello le sumas que en tu casa no puedes recibir a clientes, a no ser que pretendas ofrecer un trato muy familiar y tengas una habitación adecuada para mostrarla como si fuera tu oficina.

Así las cosas, la segunda de las opciones es la de alquilar una oficina. Realmente es la mejor de las opciones porque te da una imagen inmejorable de cara a tu cliente, aunque casi siempre es una opción poco real puesto que la mayoría de los autónomos que empiezan no tienen los medios necesarios como para poder llevarla a cabo. Por eso muchos de ellos apuestan por solicitar créditos adecuados para ello. La solicitud del mismo es rápida y además se puede hacer a través de Internet, con la ventaja de que este crédito no tiene que ser con una cuantía  muy elevada. A ello debemos sumarle que hay escasas oficinas en el mercado pequeñas, para uno o dos puestos, y casi siempre son más caras que las oficinas grandes. Pero si tienes la oportunidad de realizar una inversión inicial en una oficina ni lo pienses, porque tenerla mejorará tu rendimiento, al estar separado de tu espacio personal, y además hará que ofrezcas una imagen más profesional ante tus clientes, a quienes podrás recibir en tu propio despacho.

Coworking

¿Es para ti el ‘coworking’?

La tercera de las opciones es la de compartir oficina. En esta opción encontramos dos variantes.

  • La primera, buscar un profesional de tu misma rama y tener la opción de alquilar un espacio para poder compartir gastos y además beneficiaros de un trabajo de colaboradores e intercambiar también conocimientos. Además, si lo miras desde la perspectiva de la captación de clientes es muy buena alternativa, puesto que es posible que si uno de vosotros tiene un cliente interesado en un trabajo, también lo pueda estar en el otro que sea el que tú estás ofreciendo.
  • La segunda variante es la de buscar un coworking, una oficina muy grande en la que puedes alquilar un puesto de trabajo de forma fija o temporal con costes muy bajos. Dentro de este alquiler se encuentran algunos servicios como el agua, la luz, el teléfono, Internet, el uso de salas para reuniones… Además, si tu actividad es compatible con la del restos de los coworkers te puede servir, igual que la variante anterior, para captar clientes. Eso sí, es sólo apto para aquellos que sean capaces de trabajar en un entorno con mucha actividad porque, al fin y al cabo, cada uno lleva un ritmo diferente y a eso es necesario acostumbrarse.
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