Descubierto bancario: qué es y cómo gestionarlo

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Un descubierto bancario es lo que se produce cuando, según la definición del Banco de España (BdE), “usted realiza una retirada de dinero sin que haya saldo suficiente y la entidad le adelanta los fondos necesarios”. Es lo que se conoce como números rojos y en el momento que se produce, estamos en deuda con el banco. Por tanto, como recuerda el propio BdE, tenemos la obligación de devolver de forma inmediata el anticipo, pagar los intereses del descubierto y pagar las correspondientes comisiones bancarias”. Es decir, como deuda que es, el descubierto bancario acarrea otros gastos más allá del dinero de menos que tenemos en la cuenta.

El banco debe comunicar por ley al consumidor el detalle de la liquidación efectuada como consecuencia de un descubierto bancario, mediante su correspondiente documento

Lo más habitual es que un descubierto bancario se produzca por algún recibo o comisión inesperados que nos haya pillado con poco saldo en la cuenta. En caso de producirse, el artículo 20 de la Ley 16/2011 de 24 de junio de Créditos al Consumo establece que la entidad debe comunicarle al consumidor, por escrito, el detalle de la liquidación efectuada en su cuenta como consecuencia del descubierto bancario. Según el BdE, “el consumidor deberá ser informado individualmente, en el plazo y forma que reglamentariamente se establezca, del tipo deudor, tipos de referencia aplicables posibles, así como de las eventuales modificaciones”. Y si el descubierto bancario se prolongara más de un mes, el consumidor debe ser igualmente informado del mismo, “del tipo deudor, y de las penalizaciones, gastos o intereses de demora”.descubierto_bancario

Estas obligaciones del banco solo son aplicables si el descubierto bancario es aceptado “tácitamente”, puesto que existen cuentas corrientes que no los permiten. En estos casos, lo que hace la entidad cuando descubre que tenemos un descubierto bancario es rechazar el recibo o gasto que lo provoca y avisar al cliente, para que pueda ingresar dinero antes de quedarse en números rojos.

El descubierto bancario puede salir muy caro

Aunque el coste del descubierto bancario está regulado por ley para que los intereses y comisiones no pasen un tope, quedarse en números rojos puede salir más caro de lo que esperamos. En un descubierto bancario en cuentas corrientes la T.A.E. (ya te hablamos de ella en nuestro post Qué es la TAE (Tasa Anual Equivalente)) no puede superar 2,5 veces el interés legal del dinero en cada momento. Dicho interés legal del dinero se publica anualmente en la ley de los Presupuestos Generales del Estado.

La T.A.E. en un descubierto bancario en una cuenta corriente no puede por ley superar 2,5 veces el interés legal del dinero en cada momento 

Junto con los intereses, los bancos, la mayoría, pueden cobrar otras comisiones por quedarnos en números rojos, como pueden ser la comisión por descubierto bancario (penalización por no tener saldo y contraer una deuda que según la entidad puede ser de entre 15 y 30 euros) o la comisión por reclamación de posiciones deudoras (un cargo que nos harán cada vez que nos comuniquen que tenemos un descubierto y que suele rondar los 35 euros). No obstante, el BdE recuerda que “está prohibido el cobro de comisión por descubierto cuando éste se produce únicamente como consecuencia de las distintas fechas de valoración” de ingresos y gastos provocados por “la mecánica bancaria habitual”. En este caso, el descubierto bancario “no es  atribuible al cliente”.

Cómo gestionar un descubierto bancario

Aunque la mejor forma de hacer frente a un descubierto bancario es evitarlo (mirando tu cuenta periódicamente, apuntando cuándo te tienen que llegar los recibos o llegando a un acuerdo con el banco para que te avise antes de quedarte en rojos), lo mejor que se puede hacer si finalmente nos encontramos con uno es ingresar dinero en la cuenta afectada. Si no tienes cash pero sí cuentas con otros productos en el mismo banco (otra cuenta o algún depósito), puedes pedir que te transfieran fondos de uno a otro. Si esta opción tampoco fuera posible, los minicréditos pueden ahorrarte disgustos.

En Kredito24 puedes solicitar entre 75 y 750 euros, a devolver en el plazo máximo de un mes (tú eliges cómo y cuánto), que pueden estar en tu cuenta en cuestión de minutos (dependiendo del banco que tengas). Entra en nuestro simulador de préstamos y haz la prueba, y verás que los intereses del minicrédito son mucho más bajos que lo que puedas llegar a pagar por un descubierto. Tal y como afirma la abogada María Murciano, del Colegio de Abogados de Sevilla, en su blog abogadadigital.com, “Es preferible solicitar un préstamo urgente puesto que los intereses suelen ser menores y la diferencia a pagar es más que notable”.

*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.