24/12/2014

El fin del dinero en papel

El fin del dinero en papelEn la nueva era digital, el uso del dinero electrónico tiene cada vez más cabida en la vida diaria de las personas. Si nos paramos a pensar, muchos de nosotros, vemos como con el paso del tiempo, hacemos menos uso del dinero en efectivo. Pagamos las facturas, compramos ropa, tickets de avión, entradas para conciertos, y un sinfín de cosas más, a través de internet. Incluso cuando salimos a la calle, utilizamos la tarjeta de crédito o débito en la mayoría de los comercios como medio de pago. En Estados Unidos, algunos expertos economistas se atreven incluso a predecir la muerte del dinero en efectivo para el año 2043. Otros, son más escépticos e incluso se niegan a ello.

El último libro del periodista David Wolman, The End of the Money (El fin del dinero), es una llamada de atención sobre si debemos replantearnos la existencia del dinero en metálico, asociado a altos costes y delitos muy relevantes frente a las ventajas del dinero electrónico.

Aunque quizás no todos los ciudadanos del mundo están preparados para la desaparición del dinero en efectivo, lo cierto es que en la era digital, su posible sustitución por dinero electrónico estaría llena de ventajas. Entre ellas, las siguientes:

1. El dinero en papel tiene un elevado coste para la sociedad, especialmente en una impresión que es ineficiente, dado que pese a su sofisticación, no impide la falsificación masiva a la que se dedican con empeño la “industria” de no pocos países.

2. El dinero en efectivo sirve de base para la economía oculta o sumergida y el fraude a la Hacienda Pública, por ejemplo en Italia se calcula que este fraude de impuestos se eleva a 100.000 millones de euros. Mafiosos, narcotraficantes y evasores de impuestos son los máximos defensores del dinero en efectivo.

3. El efectivo se puede robar fácilmente y atrapa a los países y las personas más pobres en un círculo de pobreza.

Todo ello y mucho más, hace que sea necesario replantearse el sistema monetario, o en palabras de Wolman, que se produzca una “rebelión silenciosa contra el dinero en efectivo”. Es un hecho que el dinero en papel ya está sufriendo ataques desde muchos frentes. Un área es la innovación en monedas alternativas, o monedas virtuales, otra es la nueva tecnología de pago, especialmente con teléfonos móviles. Y tal vez exista una tercera categoría emergente, que consiste en una mayor atención sobre el verdadero coste del dinero en efectivo.

No obstante, el autor de El fin del Dinero, no llega a apoyar por completo la erradicación del dinero en efectivo. Los billetes representan tal actividad económica que es difícil argumentar que el mundo esté preparado para vivir sin ellos. Y puesto que cualquier sustituto tendría que ser electrónico, también plantea preguntas sobre qué pasaría si dejan de utilizarse.

Al igual que una de las razones en contra del dinero en efectivo es que se puede robar fácilmente, muchos podrán pensar que el dinero electrónico también sufre de delitos financieros en el ciberespacio, y que al igual que existen ladrones de guante blanco, existen los hackers. A pesar de ello, deshacerse del dinero en efectivo, disminuiría un mayor número de robos que los que se pueden generar en la red.

Acerca de la posibilidad de que esto acabe por extenderse, en mi opinión parece algo bastante complicado, sobre todo si lo llevamos a nuestro terreno. En España, no sólo contamos con una escasa cultura financiera, pues el ciudadano de a pie todavía considera el billete como único activo asociado al dinero, sino que tenemos un sistema, donde la economía sumergida representa la friolera del 28% del total del PIB.

El autor David Wolman, no se refiere en definitiva a que exista una muerte repentina del dinero como tal, sino a que ocurra algo parecido como con las cabinas de teléfono en la calle. Cada vez hay menos y las que siguen ahí, ya casi nadie se da cuenta de que existen.

 

Autora: S. de la Rosa

Valora
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Loading...
Solicita tu préstamo