Qué son los préstamos a particulares

qué son los préstamos particulares

Los préstamos a particulares son una opción a tener en cuenta a la hora de buscar financiación extra ante un apuro económico. En este post de Kredito24 te explicamos qué son los préstamos a particulares, de qué tipo pueden ser y por qué vías se pueden hacer efectivos.

¿En qué consisten los préstamos a particulares?

Como su propio nombre indica, los préstamos a particulares son aquellos que se producen entre personas físicas sin la intervención de una institución financiera tradicional. Es decir, es un préstamo de dinero a bajo o nulo interés si se trata de un préstamo entre amigos o familiares. También son préstamos a particulares aquellos en los que se recurre a un tercero, aunque sea desconocido, a cambio de pagar unos intereses.

La primera ventaja de esta última opción es la discreción, puesto que a un prestamista privado no hay que darle explicaciones de para qué se quiere el dinero. Además, para el solicitante es una forma de evitar que su entorno se entere del bache que está pasando. Aunque existen inconvenientes que explicaremos a continuación.

Préstamos a particulares: ¿acudir a un prestamista o a familiares y amigos?

La figura del prestamista existe desde hace siglos. No es otra que la de una persona adinerada que deja dinero a otra, a cambio de una cantidad mayor. El dinero diferencial es el precio del préstamo; el tipo de interés, tal y como explicamos en el post ‘TIN y TAE, ¿quién es quién?’.

Puede parecer una opción socorrida cuando se necesita dinero de forma urgente, aunque también es cierto que acudir a un prestamista particular implica muchos más riesgos que otras vías de financiación externa. Empezando por el precio del dinero, que será mucho más alto. Al estar en entredicho la solvencia del solicitante, puesto que normalmente no se hace una valoración de la misma, los tipos de interés son mucho más altos que en cualquier otro tipo de préstamo. Y luego están las consecuencias ante un posible impago, que se pueden cobrar con cualquier posesión material del prestatario.

Por su parte, los préstamos entre amigos o familiares suelen ser mucho más baratos –muchas veces sin comisiones y a un interés del 0%–, pero se basan en la confianza mutua entre las partes y con el paso del tiempo pueden acabar dando disgustos. Además, el prestatario se ve obligado a revelar su situación económica, cuestión que no suele ser plato de buen gusto para nadie.

préstamos a particulares

En cualquiera de los dos casos, ya sea mediante un prestamista o solicitándolo a alguien cercano, conviene elevar el préstamo a público. Es decir, firmar un contrato de préstamo ante un notario, que en el peor de los casos sirva para guardar las espaldas a ambas partes.

Otras alternativas de financiación

Una salida intermedia y con todas las garantías legales es pedir uno de los créditos rápidos que hoy en día se ofertan en Internet. En compañías como Kredito24, por ejemplo, se pueden pedir créditos online a partir de 75 euros hasta 750 euros, a devolver en el plazo máximo de 30 días. En el caso concreto de esta entidad, el servicio está controlado por auditorías regulares de la Agencia de Protección de Datos, así como por toda una legislación referente a personal y concesión de créditos.

Por otro lado, estos minicréditos se pueden conseguir sin nómina e incluso estando en Asnef. Esto es posible porque Kredito24 sí valora la solvencia del solicitante antes de aprobar un crédito. Lo hace a través de un breve cuestionario de solicitud y con la ayuda de un algoritmo de última generación que analiza información sobre el usuario. Esta herramienta de scoring (puntuación) es capaz de valorar miles de datos en cuestión de segundos, por lo que si el préstamo es aprobado, el solicitante puede tener el dinero en su cuenta en apenas minutos (dependiendo de los horarios del banco receptor). Finalmente, su otra gran ventaja es la comodidad, ya que se pueden pedir sin salir de casa. Basta tener un dispositivo (móvil, tablet u ordenador) con conexión a Internet.

*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.