Recobro (Collection)

recobro

Se denomina recobro a la acción de llevar a cabo la recuperación de un importe correspondiente a una obligación de crédito. El recobro se puede llevar a cabo de forma directa con el deudor, o a través de una entidad terciaria. Es decir las entidades bancarias o entidades financieras pueden recobrar sus créditos mediante departamentos especiales establecidos para tal fin o también pueden transferir las cuentas morosas o vencidas a una agencia de recobro.

¿Cuáles son los principios del recobro?

Existen varios principios u objetivos en recobrar que se pueden agrupar en las siguientes áreas:

  • Cobrar el dinero prestado
  • Mantener un seguimiento sistemático y constante
  • Negociar con el cliente
  • Preservar siempre la buena voluntad

Cobrar el dinero prestado

El trabajo principal de la persona responsable de recobro es cobrar el dinero lo más cerca posible a los términos de la obligación. El deudor tiene la obligación de pagar dentro de los términos del acuerdo. El trabajo de la persona encargada del recobro es asegurarse de que se cumple esta obligación. El tono puede ser indulgente al principio, pero debe intensificarse y acelerarse tanto como sea necesario para garantizar el pago por parte del deudor.

Mantener un seguimiento

Es del mismo modo relevante mantener contactos adicionales en un horario estricto. Si se le informa al cobrador, por ejemplo, que se realizará un pago mediante una transferencia dentro de unos días, debe tenerse en cuenta. Si esta transferencia no se recibe a la hora prometida, es esencial hacer un seguimiento, de lo contrario, el esfuerzo de recobro será en vano. El seguimiento sistemático de las cuentas, incluso aquellas que se no pueden pagar inmediatamente, refuerza la naturaleza grave de la deuda pendiente y enfatiza la importancia que le atribuye el acreedor.

Negociar con el cliente

Hay que tener un margen de negociación con los clientes que no pueden hacer frente a pagos inmediatos o en los plazos acordados. Para ello existen herramientas como las prolongaciones del crédito que se deben poner a disposición del cliente. En la mayoría de ocasiones estos aplazamientos de deuda tienen un sobrecoste del que se tiene que informar al cliente.

Preservar la buena voluntad

Que un cliente no pueda responder a sus deudas en un momento puntual, no significa que no pueda ser un buen cliente en un futuro, por lo que siempre se debe respetar la buena voluntad del mismo.

 

 

Foto de Sharon McCutcheon.