22/05/2015

¿Sabes separar tu vida profesional de la personal en redes sociales?

Hace unos años, antes de que redes sociales como Facebook y Twitter lograran su imparable crecimiento, existía una percepción de que podías separar tu vida personal de la profesional, y por ello tenías la libertad de publicar lo que quisieras sin medir las consecuencias. Este era tu espacio personal, un lugar en el que podías ser tú, sin cortapisas. Sin embargo, mucho ha llovido desde aquel momento y la línea que divide tu vida personal en redes de tu trabajo o profesión ha hecho que ambas cohabiten el mismo universo en el que, además, tus perfiles en las redes sociales son parte de tu currículum ante el mundo que te observa.

Hace tan sólo unos años que en las redes sólo encontrabas amigos, algún familiar y muchos conocidos, a los que te unía un mismo sentimiento por querer disfrutar de una manera diferente de tu tiempo libre. Pero las cosas han cambiado y en redes ahora encontramos a casi todas las empresas, a sus dirigentes, clientes y futuros empleadores. No es baladí que millones de personas encuentran cada día un trabajo gracias a este nuevo sistema de reclutamiento. De hecho, por las mismas redes circula una famosa frase de ejecutivos en la que se dice que “lo que no muestra el currículum, las redes son capaces de hacerlo”, motivo por el que las grandes empresas analizan palmo a palmo los perfiles de sus candidatos.

Por ello, a la hora de publicar debes ser muy cuidadoso y tener claro aquello que es aceptable frente a lo que puede ser peligroso. Pero, ¿sabes qué debes y no publicar?

Qué cosas debes aprender a separar

  1. En primer lugar, los contactos. Los compañeros de trabajo, a menos que tú decidas que así sea, no son amigos. El problema es que muchas veces son ellos los que toman la iniciativa y nos agregan a sus redes. No te sientas comprometido por ello y no aceptes una solicitud de amistad si realmente lo que te une a esa persona es una relación de trabajo. Porque un día puede que te hayas quedado en casa porque te excediste el fin de semana y al jefe le has contado que tienes gastroenteritis. No serías el primero que acaba en el paro con un despido procedente.
  2. Aprende a diferenciar la red social en la que publicas. Y es que no es lo mismo publicar en Facebook que  hacerlo en Linkedin; la primera es una red social que se utiliza por diversión, la segunda por trabajo, y por tanto los contenidos y los contactos que se incluyen en una y en otra no pueden ser iguales.
  3. A este mismo respecto, cuidado con las fotos en las que tus amigos te etiquetan. Quizá esa faceta más divertida o desenfadada que muestras con tus amigos no sea la más correcta para tu trabajo, por lo tanto, evita salir en tus redes, si tienes contactos profesionales en ellos, borracho o perjudicado, o realizar publicaciones a altas horas de la madrugada en días laborables. RRSS
  4. Cuida tu ortografía. Ver un perfil con faltas es una de las cosas que te hacen ser peor percibido. Ni que decir tiene que si un día has de buscar trabajo te arrepentirás de no haber leído más libros en la lengua de Cervantes.
  5. No cometas el error de hablar mal de una empresa en la que ya no trabajas. Si lo haces, tu empresa actual podrá pensar que si en un futuro abandonas el puesto harás lo mismo, y eso le puede hacer replantearse muchas cosas. Además, hacerlo te hará mostrarte como poco elegante y escasamente respetuoso.
  6. Tampoco reveles información que tenga que ver ni con tu empresa ni con una empresa en la que hayas trabajado. Eso provocará que las futuras empresas que quieran contratarte te vean como una amenaza o como alguien descuidado en quien no se puede confiar para proyectos importantes.
  7. Sé cuidadoso con las horas de publicación. De nada sirve quedarte dos horas más en el trabajo si luego por error publicas durante ese tiempo que has superado el siguiente nivel de Candy Crush.
  8. Por último, cuida la imagen que das en tu perfil. Descarta imágenes que te puedan poner en evidencia.

 

Todos ellos son consejos sencillos que pueden ayudarnos a construir una buena imagen en redes sociales. Y si no los seguimos, con la misma rapidez puede acabar por destruirla. Sé cuidadoso, no te costará nada, pero no serlo sí puede costarte mucho.

Y si realmente no te sientes preparado para manejar tus propias redes y crees que necesitas un curso especial para ello, lánzate a la aventura de encontrar uno que se adapte a tus necesidades, con buenos contenidos y sin que el coste suponga un freno.

Valora
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Loading...
Solicita tu préstamo