Un fin de semana en Madrid por menos de 100 euros, es posible

¿Quién lo iba a decir, verdad? Pasar un fin de semana en Madrid por cien euros o menos ya es posible. Claro, que hablamos de una experiencia low cost –no incluye una noche en Joy Eslava, ni una cena en Street-Xo o Casa Lucio–, pero no por ello menos interesante. Todo lo contrario: recorreremos el Madrid de la mayoría de madrileños y el menos recogido en las guías turísticas.

La propuesta es un fin de semana en Madrid barato: por menos de cien euros y con dos noches de alojamiento. Lo primero y fundamental a la hora de establecer el budget es encontrar una cama barata. ¿Difícil? Puede, según la ocupación. ¿Imposible? Para nada.

Dicho todo esto, arranca la visita.

VIERNES con 100 euros

Ya nos hemos alojado en un establecimiento previamente reservado. En el centro hay varias opciones que rondan los 20 euros la noche e incluso menos, si no tienes inconveniente en compartir habitación con otras personas y siempre y cuando lo hayamos elegido con una cierta antelación. En apenas un vistazo en buscadores como Booking.com o Hostelworld.com, encontramos ofertas de 30 euros en adelante las dos noches, como la del Hostel Wellcome (Casas de Miravete, 28) en Villa de Vallecas, o por 36 euros, como las del In Out (Calle Lavapies, 32) en el centro y el HwithH (Calle Mar Báltico, 1) en Hortaleza; y por 37 y 38 euros respectivamente, y mejores valoraciones de los usuarios, también en el centro, están el Hostal Miralva (Calle Valverde, 32) y Las Musas Hostel (Calle Jesús y María, 12).  Un pelín más caro, pero sin duda uno de los sitios de moda de la ciudad, es The Hat Madrid (calle Imperial, 9, al lado de la Plaza Mayor), con su terraza en la azotea a la que acude todo tipo de público. Las dos noches en este hostel, en habitación compartida, ascienden a 53 euros la opción más barata, que bien puede compensar por las prestaciones del lugar.

The Hut MadridUna vez hecho el check-in, a la calle.  Nos quedan dos días y 62 euros por delante. Lo mejor para empezar será un paseo. Hemos elegido Las Musas y estamos al lado de la plaza de Tirso de Molina, muy cerca de Sol. En esta ubicación, el dinero invertido de más en alojamiento se ahorra en transporte. Y pasar la tarde paseando por el centro de Madrid, evitando en lo posible calles como Mayor, Arenal, Preciados, El Carmen y Montera, puede ser un plan de lo más apetecible.

Desde Tirso de Molina se puede acceder a la Plaza Mayor por la calle de la Colegiata y después la del Duque de Rivas evitando multitudes, y una vez en la plaza, la atravesamos hasta la Calle Mayor, la cruzamos, y bajamos por San Felipe Nery o alguna paralela hasta Ópera. Llegados a este punto, la Plaza de Oriente es un buen lugar para sentarse un rato a descansar y refrescarse (una botella de agua en un quiosco, 1 euro) admirando el Palacio Real, los Jardines de Sabatini y la Catedral de la Almudena.

Ya que es viernes tarde, lo suyo es dirigirse hacia Malasaña y alrededores. Podemos hacerlo bajando hasta Plaza de España y viendo la Gran Vía desde abajo, yendo a la de Santo Domingo y atravesar la calle altura de los teatros, o llegando hasta Callao y dejándose empapar de de la vida en la ciudad en uno de sus puntos y momentos álgidos. En cualquier caso, toca cruzar la calle más transitada de Madrid para adentrarnos en las de La Movida.

No será difícil encontrar cena en esta zona y en el vecino barrio de Chueca por entre cinco y siete euros. La propuesta aquí es Sidrería El Tigre (calle de las Infantas, 23 y calle Hortaleza,23), donde con cada consumición sirven una tapa que bien vale una cena. Con dos consumiciones (6 euros), será más que suficiente.

De vuelta al hostel, será un buen momento para pasear por Gran Vía y ver en Sol con menos bullicio el Oso y el Madroño y el Km.0. Mañana será otro día.

SÁBADO con 55 euros

Hemos destinado 38 euros a dormir, uno a refrescarnos y seis a cenar. Nos quedan 55 euros para pasar el sábado y el domingo. Y nada más pisar la calle se nos irán otros 2,5 en desayunar.

madrid-baratoLa ruta hoy irá hacia el sur, atravesando a pie el colorido y multicultural barrio de Lavapiés (y parando en un supermercado para comprar agua, que siempre será más barato), hasta llegar a la plaza de Embajadores. Allí inicia ruta el autobús 27, que pasa por Atocha, Paseo del Prado, Recoletos y Castellana, hasta llegar a plaza Castilla. Una ruta que por 1,5 euros ida –frente a los 19 que cuesta un bus turístico– nos permite ver la Plaza de Atocha y el Museo Reina Sofía, el del Prado, el Thyssen, Neptuno, Cibeles, Colón, el Bernabéu y hasta las Torres Kio y Las Cuatro Torres. Nada mal ¿verdad?

La vuelta puede ser caminando o en transporte público, por otro euro y medio. El objetivo es volver a la Plaza Mayor, para disfrutar de uno de los bocadillos de calamares más típicos de Madrid. Con una consumición, unos cinco euros en sitios como La Campana o Magerit. Además, en los alrededores de la plaza hay ofertas y cervecerías low cost que dan una tregua para disfrutar de las típicas cervecitas de Madrid. Lo más habitual es encontrar cinco botellines por tres euros.

La tarde la podemos pasar paseando el Retiro, por el Madrid de los Austrias o disfrutando de algún museo o exposición gratuita. El Espacio Telefónica, en la esquina de las calles Gran Vía y Fuencarral, y La Casa Encendida (Ronda de Valencia, 2) son espacios de entrada libre (o muy barata) que tienen propuestas interesantes. Y luego están los museos: El Prado es gratis de 18:00 a 20:00 y el Reina Sofía, de 19:00 a 21:00.

Después de eso tocará cenar y para ello nada mejor que el centro: cadenas de comida rápida, kebab, ofertas a la vuelta de prácticamente cada esquina… Aunque en las proximidades del hostel se encuentra el popularísimo Melos, en la calle Ave María, conocido por sus zapatillas de pan, lacón y queso (11 euros entera, seis la media, que es más que suficiente para una persona) y sus croquetas. O también el Revuelta, en las proximidades de la plaza mayor, donde el producto estrella son los pinchos de bacalao (2,85 euros) y las empanadillas. Es decir, se puede cenar por menos de diez euros. Y como cerca de casa hay un Mercado Provenzal, aún nos podríamos tomar una caña antes de dormir por 0,40 euros (pongamos dos, 0,80 euros).

DOMINGO con 32’70 euros

El día del descanso. Así que también será más relajado. Y el presupuesto va bajando. De los 55 euros que teníamos para los dos días, nos quedan 32’70 (todo un pastizal, ¿eh?), ya que el día anterior nos gastamos 22,30 euros, sin ningún tipo de extras.

madridPor la mañana paseo por el Rastro y aperitivo. Así que a los 2,5 del desayuno, sumemos seis euros del aperitivo. Para comer en el Rastro, el sitio más demandado es el Extremeño, en la calle Carlos Arniches. Se trata de un pequeño local que se ha hecho famoso por sus tostas, que cuestan entre 2,5 y 3,5 euros, y sus latas a un euro. Comer: cuatro euros. Nos quedan 20 euros para la tarde del domingo.

Podemos tomar café y hasta ir al cine. Aunque en la Filmoteca Nacional, en el Cine Doré de la calle Santa Isabel, se pueden ver clásicos y no tanto por 2,5 euros. Y si prefieres el teatro, en la calle Loreto y Chicote se encuentra Microteatro, un espacio donde ver obras cortas, en espacios reducidos como para diez personas, a precios acordes a su tamaño: 4,5 euros cada obra.

Fin de la aventura. Y aún tenemos 10 euros en el bolsillo, para emergencias. O para un par de tacos. O unos montaditos. Nadie dijo que fuera fácil. Ni siquiera sano. Pero un fin de semana en Madrid por cien euros sí es posible.

 

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